Autor: I.Q. Carmen Bárcena M.C.
Diversas bebidas, como refrescos y néctares, se elaboran a partir de jugo concentrado mezclándolo con agua, azúcar y otros ingredientes o aromatizantes.
El proceso de mezcla requiere mediciones precisas en línea para garantizar la calidad del producto final y una producción rentable.
El jugo se obtiene mediante la extracción mecánica de frutas o verduras frescas, después se mezcla con agua, azúcar y otros ingredientes hasta alcanzar una concentración determinada. Los néctares tienen un contenido de jugo del 25 % al 99 %, los refrescos tienen una concentración del 0 % al 24 %.
En este proceso, el agua y los concentrados de jugo ingresan al sistema desde tanques de equilibrio. El concentrado se introduce en el flujo de agua para formar un jugo premezclado.
La proporción entre ambos flujos se controla mediante caudalímetros y un controlador de proceso. La dosificación precisa de los ingredientes del jugo es esencial para lograr la concentración deseada y garantizar una calidad constante del producto.
Se ajusta la concentración añadiendo pequeñas cantidades de agua a través de una línea independiente para alcanzar un valor Brix ya establecido.
El jugo pasa por un mezclador estático antes de continuar su procesamiento y envasado.
Una automatización avanzada es clave para una mezcla de jugos en línea precisa, garantizando calidad y consistencia en cada lote. Cambios en los flujos de jugo concentrado y agua, junto con variaciones en los tanques y el bombeo, generan oscilaciones en la proporción concentrado/agua, afectando la calidad del producto final. Estas fluctuaciones son difíciles de controlar con los métodos de mezcla tradicionales.
Instalando el refractómetro Vaisala Polaris™ PR53AC después del mezclador estático, obtenemos la medición continua de la concentración en grados Brix del producto final.

La señal de salida del refractómetro se conecta al controlador para proporcionar la información necesaria para ajustar la dosis de los ingredientes. Si el valor de la concentración en grados Brix después de la mezcla es inferior al valor preestablecido, el controlador abre la válvula de alimentación del concentrado para aumentar el contenido Brix.
De igual forma, el controlador puede ordenar la adición de agua si la concentración del producto supera el valor deseado. El rango de medición típico es de 10 a 15 grados Brix a una temperatura de 10 a 20 °C (50 a 68 °F).
La medición del refractómetro no se ve afectada por la pulpa de la fruta, el color, las fibras, las partículas sólidas ni las burbujas de aire.
El control de mezcla en línea con el refractómetro elimina la necesidad de volver a mezclar o penalizaciones por una concentración en grados Brix baja. La medición precisa de la concentración que proporciona el refractómetro también minimiza la pérdida de concentrado y garantiza una calidad constante del producto.
El refractómetro para procesos sanitarios está diseñado para cumplir con los más altos estándares de seguridad alimentaria.

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